Últimamente he estado harto del trabajo, no por que sea un trabajo pesado o algo que no pueda hacer, más bien por el tipo de clima laboral, despidos ‘justificados’, normas aplicadas a ciertos grupos dentro del organigrama, demasiada burla a los trabajadores de los puestos mas bajos, y claro las clásicas llamadas ‘esto es para ayer eh!!’, llega a ser un poco fastidioso, y dan ganas de apartarse de la ciudad y del mundo, alejarse de todas esas personas que por más que uno quiere entender no encuentra motivos razonables para su comportamiento, todo lo anterior me llevo a alquilar una cabaña en un rincón de Oaxaca, y este fin de semana me he fugado a las montañas, (Dvorak montañés), para alejarme de todo el trabajo aburrido, tedioso, frustrante, agotador, injusto y demás adjetivos que se imaginen, justamente he llegado a las cabañas de tatachinto.

En esta cabaña es donde me aloje.
En este lugar no hay energía eléctrica, mas que celdas solares que alimentan las lamparas interiores en las cabañas, ya que afuera carece de luminarias, hay que llevar alimento, aunque en lugar el señor Guillermo puede conseguir un poco de comida por $50.

Como accesorios para llevar recomiendo mucho un machete, ocote, cerillos, carbón, alcohol, y comida, los leños los encontraran tirados en el camino, con los cuales podrán encender su chimenea, aunque habrá que hacerlos pedazos más pequeños, pues las chimeneas no son demasiado grandes, si llevan carnes para asar, encontraremos anafres, pero habrá que llevar carbón, dentro del complejo habia 2 perros uno de ellos “Trompas” el cual estuvo siempre al pendiente cuidando la cabaña, y siguiéndome cuando salia a buscar leña.

El perro del monte “Trompas”.
Platicando con el señor Guillermo comento que aún no es época de tarántulas, aunque es posible encontrar alguna en el camino, así como serpientes, ardillas, murciélagos, jilgueros, venados, y muy rara vez como dicen los lugareños un ‘león’, de mi parte solo les puedo decir que vi una ardilla, algo que parecía un búho o lechuza, y muchas lagartijas, en la noche había un animal que corría de un lado a otro por fuera de la cabaña, el cual se escuchaba como un pájaro por le aletear de las alas, o quizá un murciélago, pues no creo que fuera una ardilla, claro no quise asomarme pues no hay luz, y mi lampara no alumbra demasiado como para ver de que se trataba. En fin, si se dan una oportunidad de visitar las cabañas, ya tiene algunos tips.
Para llegar hay que pasar por varios pueblos en el recorrido, en la carretera del monumento a Juárez iremos rumbo a Ixtlán, pasando primero, La Cumbre, donde veran “El restaurant Del Monte”, seguido llegaran a un lugar llamado el punto, unos 35 minutos mas adelante llegaran a Guelatao, y en seguida a Ixtlán, muy fácil de reconocer pues hay una gasolinera, la única en todo el recorrido, ahí pueden pedir informes para dirigirse a Capulalpan, aproximadamente a unos 20 minutos de Ixtlán, pasando Capulalpan llegaran a La Trinidad, y en seguida estarán en Santiago Xiacui, después de pasar el arroyo, pidan informes para que los encaminen a las cabañas, que ya estarán a unos 15 minutos mas, feliz viaje.